Gastronomia
Pa amb Oli con queso de Mahón
El Pa amb Oli es una de los platos más sencillos y representativos de las islas. La base son unas rebanadas de pan (tostadas o sin tostar, según el gusto), a las que se le restriega tomate de ramallet, se le añade aceite mallorquín y sal. Hay quien lo prefiere con un diente de ajo restregado. El Pa amb Oli suele ir acompañado de toda clase de embutidos o de queso, preferiblemente mahonés o mallorquín.
Las excelencias de este queso no son una novedad para muchos. Ya en tiempos del dominio árabe se apreciaba su sabor, pero fue durante la influencia británica cuando su producción se desarrolló más. Es un queso de leche de vaca, de forma cuadrada, con los cantos y aristas redondeadas por efecto del paño - fogasser- que sirve para apretarlo durante el proceso de elaboración. La corteza es de coloración amarilla o anaranjada debido a que se unta con aceite o mantequilla para conseguir una conservación perfecta. La pasta del queso es compacta, de color blanco tirando a amarillo. Las hierbas que intervienen en el proceso de elaboración le dan a cada queso un aroma y un sabor diferente.
El queso mahonés se elabora tierno, curado, semicurado y conservado en aceite, en piezas de 2 a 4 kilos. Los diferentes tipos dependerán del tiempo de maduración. El queso tierno tiene hasta seis semanas de maduración, el semicurado - consistente y fácil de cortar - entre dos y cinco meses, y el queso curado - mucho más duro y de sabor intenso - madura de cinco meses en adelante. La otra variedad es el queso conservado en aceite de oliva, una auténtica delicia.
Este queso, que obtuvo su propia denominación de origen en 1985, es el más común en todas las Balears, por lo que puede encontrarlo fácilmente en restaurantes, tiendas y supermercados.
Más información en www.quesomahonmenorca.com